Ya han pasado cuatro años desde que
Andrés Iniesta marcó el gol que hizo campeona del mundo a España. Cuatro años
desde que, gracias a un golpe certero a un balón, entró en la leyenda del
fútbol; cuatro años desde que, camino
del festejo, subió la roja hasta sus hombros y entró en el corazón de todos
nosotros. Cuatro años, una vida entera para los
jóvenes; cuatro años, un suspiro para los viejos. Tempus fugit. En unos días empieza un nuevo mundial. He aquí los 32
intérpretes de la función. Sin privilegios, cuatro líneas para cada uno.
Argelia:
Cuarta presencia en un Mundial para los argelinos. Sólo 2 de los 23 convocados juegan en su
país, el resto repartidos por toda Europa y hasta por Qatar. Los tiempos del gran
Rabah Madjer-por desgracia-pasaron hace muchas lunas. Comparte grupo con Corea del Sur, Bélgica y
Rusia. No se la espera en octavos.
Alemania: Una
de las principales favoritas. Para este torneo y para cualquiera al que
presente una instancia. Viajan a Brasil con una baja de última hora de renombre,
Marco Reus, pero sigue siendo temible en todas sus líneas. Si su medio campo da
equilibrio a la defensa y al ataque será muy difícil de superar. Nos vemos en
semifinales.
Argentina:
Otra favorita, más por tener a Messi que por el plantel al completo. Portero y
defensa de equipo fiable, mediocampo notable y delantera de matrícula de honor.
Camino cómodo hasta cuartos, en unos días sabremos si con estos mimbres le alcanza
para ganar un Mundial- y si Messi consigue finalmente emular a Maradona-.
Australia: Por
su liga doméstica ha impartido su magisterio en los últimos tiempos el gran
Alessandro Del Piero y, otro grande de Italia, Francesco Totti los apeó del
mundial de Alemania 2006 en octavos de final con un penalti. Su mejor participación en una cita
mundialista que será difícil de repetir. Tim Cahill -un australiano en Nueva
York-sigue siendo la estrella.
Bélgica: Lo
tiene todo para hacer un gran mundial. Calidad a borbotones dentro de un
combinado plagado de estrellas emergentes junto con una ya consagrada-Hazard-al
mando. Tarde o temprano, seguro, hará algo grande pero no será en este Mundial.
A todos nos gustaría que llegara lejos pero quién apostaría por ellos en una
lucha ante Alemania o Italia.
Bosnia Herzegovina: O
de la importancia de tener en un equipo de fútbol un delantero que haga goles
con facilidad. Los bosnios tienen dos, Ibisevic y Dzeko. Si a los nigerianos se
les escapa algún balón por el balcón del área el día 21 Bosnia hará el paseíllo
camino de octavos. Fuegos artificiales en lugar de fuego de mortero en
Sarajevo.
Brasil: La
gran favorita. Si no llegan a la final será una sorpresa mayúscula. Todo lo que
no sea ganar será una tragedia para más de 200 millones de almas. Tienen, a mi
juicio, el once más compensado de todos los contendientes. Si Neymar, Oscar y
Hulk conectan de tres cuartos para arriba ganarán el mundial- y si lo pierden,
por favor, que no sea contra Uruguay…-.
Camerún: Primero
Clemente y luego el lío con las primas, demasiadas distracciones para tanto
adulto. Messi quiere ganar el mundial para ser más grande que Maradona. Etoo
quiere hacer algo grande con su país para emular a Roger Milla en una fase
final de un mundial. ¿Lo conseguirán? No
lo creo. ¡Qué mala es la nostalgia!
Chile: Después de muchos
años fuera de las quinielas aparecen de nuevo como grandes animadores del
mundial. No será lo mismo si Vidal llega a la cita al máximo o lo hace con
molestias. Con él a tope sobre el campo, y la chance que le da jugar tan cerca
de casa, me atrevo a llevarlo, como poco, hasta la parrilla de octavos.
Colombia:
Valdría un análisis similar al de los chilenos pero en esta ocasión ya sabemos
que su gran estrella, Falcao, se pierde el mundial. Es cierto que le quedan
grandes jugadores para afrontar la competición como Guarin, Cuadrado, Jackson
Martínez o la magia de James Rodríguez pero no es lo mismo. Su mejor baza, su
afición vive enfrente.
Corea del Sur: No
ha faltado a una gran cita mundialista desde México 86, así que lo que no se le
puede negar es conocimiento del medio. Todavía recuerdan su sorprendente-igual
no tanto…-presencia en semifinales en aquel mundial de 2002 organizado por
ellos mismos. Si Bélgica no resbala y Capello no pierde su flor no estará en la
siguiente ronda.
Costa de Marfil:
Encuadrada en el mismo grupo que Colombia, Grecia y Japón. Es el más igualado
de todos. Cualquiera de los cuatro puede pasar y cualquier puede quedar el
último. Si tuviera que darle mayor favoritismo a una de ellas se lo daría a los
africanos. Eso sí, más por nombres que por hombres: Drogba, Yaya Toure,
Gervinho, Tiote o Kalou.
Costa Rica:
Como Argelia, cuarta participación en una fase final de un mundial. El día 14
contra Uruguay, el 20 contra Italia y el 24 contra Inglaterra. Los ticos deben
entender este mundial como un regalo divino y disfrutar cada minuto como si
fuera el último. Una recomendación personal, si les gusta el fútbol de arte y
ensayo no se pierdan a Bryan Ruiz.
Croacia: El
otro país de la antigua Yugoslavia en este mundial. Quienes ya cargamos unos
cuantos años a las espalda aún guardamos en la retina el gran papel de los
croatas en el mundial de Francia 98. Éstos, los de ahora, con más conciencia de
juego colectivo; aquéllos, los de entonces, más amigos del truco y la
improvisación. A octavos con Brasil.
Ecuador: Su
grupo, junto con el H, es el más flojo del mundial. El gran rival para llegar a
octavos será Suiza, si damos por hecho-que es mucho dar- que Francia será
primera de ese grupo. El partido entre suizos y ecuatorianos será el inaugural
del grupo así que el que salga con más miedo a perder será el que se vaya a su
casa antes de lo deseado.
EEUU: Primero de la CONCACAF.
Séptima participación consecutiva en una fase final. Jurgen Klinsmann en el banquillo y Howard,
Dempsey y Beasley como ilustres veteranos entre los 23 elegidos. Ganar a Ghana
en el primer partido e intentar sorprender a Portugal o Alemania en los dos
siguientes. United Artist presenta Misión de Audaces.
España:
Defensora del título. Es curioso, pero creo que donde menos se confía en una
nueva conquista es en la propia España. El míster les ha dado el báculo a los
mismos que le subieron al altar hace 4 años-como Lippi en Sudáfrica-. Grupo
incómodo y mala pareja de baile para empezar. Si quiere llegar lejos debe pasar
1ª; al segundo le espera Brasil en Belo Horizonte.
Francia:
Toda una incógnita en cualquier fase final. Capaz de lo mejor y de lo peor. No
pudo llegar a una final con, probablemente, la mejor generación de futbolistas
de su historia en los mundiales 82 y 86, y llegó a una con un equipo de trazo razonable
en el de 2006- sí, vale, tenía a Zidane-. El reparto de cruces le favorece
hasta cuartos luego, salvo prodigio, vuelta a casa.
Ghana: Para llegar hasta
aquí eliminó con solvencia a Egipto en el último escalón de la fase africana.
En la ida goleó a los faraones con un contundente 6 a 1. Aquel día 38000
ghaneses empujaron a su selección hasta el otro lado del Atlántico desde el
Baba Yara Stadium. ¿Cuántos de ellos podrán viajar a Brasilia para ver a sus
ídolos enfrentarse a Portugal?
Grecia: Ya
decíamos al hablar de Costa de Marfil que estaba en el grupo más igualado de
los ocho. Si a los africanos los situábamos con una ligera ventaja por arriba,
a los helenos los colocaríamos con una leve desventaja por abajo. Nunca se
sabe, los Dioses griegos son capaces de cualquier cosa –no confundirse, habló
de Karagounis y Katsouranis no de Zeus o Poseidón-.
Holanda: El
eterno aspirante. Tres presencias en la final, tres derrotas. En la influencia
en el juego que tengan hombres como Sneijder o Robben y en el acierto de cara a
puerta de Van Persie están depositadas gran parte de las esperanzas orange. Si
ya hemos colocado a Chile en octavos-Vidal mediante-uno de los dos finalistas
del mundial pasado hará las maletas el día 23.
Honduras:
Clasificada para la cita mundialista por detrás de Costa Rica y por delante de
Méjico. Ganó cuatro de los 10 partidos de la fase final y sólo uno fuera de
casa. Está en un grupo asequible pero quizás no tanto como para conseguir su
primera victoria en una cita mundialista. Eso sí, es de esas selecciones que
puede hacerle la pascua a algún desaprensivo.
Inglaterra: En
el grupo más duro del mundial llega a su décimo-cuarta participación con una
sombra alargada de dudas e incógnitas. Para empezar, desayuno-sin diamantes- el
día 14 en Manaos contra Italia y de entrante, el 19 en San Paolo, frente a
Uruguay. Me temo que si Wilshere y Rooney no están finos vamos a ver a los
ingleses de vuelta por Europa muy pronto.
Irán: Cuarta presencia en
una fase final. Argentina es la gran favorita de un grupo que comparte, además
de con la albiceleste, con Nigeria y Bosnia. Difícil de valorar las
posibilidades de una selección capaz de ganar los dos partidos a Corea del Sur
en la fase de clasificación, empatar en Teherán ante Qatar o perder en Beirut
ante el Líbano.
Italia: La
tetracampeona del Mundo ante un nuevo reto. El visitante inesperado. Cuando
menos cuenta aparece. Para muestras, no tan añejas, el Mundial de 2006 y la
última Eurocopa. Está en el peor de los grupos posibles, pero a una escuadra
con Prandelli en el banquillo, Buffon bajo palos y Pirlo a los mandos de la
embarcación yo no la descartaría a la ligera.
Japón: De vuelta otra vez
al grupo C. La universalidad de sus componentes-más de la mitad de los
convocados juega fuera del país nipón- es un plus competitivo muy a tener en
cuenta. Por delante de Australia en la
fase previa de clasificación, su primer partido el sábado 14 ante los
marfileños puede marcar su porvenir mundialista. Ojo a su goleador Okazaki.
México: Después
de un hexagonal desastroso y una eliminatoria a vida o muerte con Nueva
Zelanda, la Tri consiguió el pasaporte para Brasil. Cuenta con un jugador
notable como Giovanni Dos Santos pero con una defensa titular cargada de años que
puede pasarles factura si el rival le aprieta arriba. Escasas opciones de progreso
en un grupo con Brasil y Croacia.
Nigeria: Es
el último campeón de la Copa de África de Naciones y esto, cuando menos, se
merece un respeto. Los años de oro de Las Águilas Verdes se vivieron a final
del siglo pasado cuando accedieron a octavos en los mundiales de EEUU 94 y
Francia 98. El jugador del Liverpool Víctor Moses es el nuevo Jay Jay Okocha.
Se jugará una plaza con Bosnia.
Portugal: Si
hay un país cuyas posibilidades de éxito pasan por un único jugador es éste. Hablamos por descontado de Cristiano Ronaldo. Su
exhibición en la vuelta de la eliminatoria con Suecia los llevó a Brasil y él,
y sólo él, será el que dibuje el camino de los lusos. Que me perdonen el ninguneo
el resto de los chicos de Paulo Bento.
Rusia: Vuelve de nuevo a
esta gran cita después de dos convocatorias consecutivas ausente. En Moscú apostaron
a caballo ganador para el banquillo- Fabio Capello- y la apuesta salió redonda.
Ya hemos descubierto al hablar de Corea del Sur la gran baza del técnico
italiano. Salvo sorpresa mayúscula -hechizo, mal de ojo o vudú mediante-,
estará, mínimo, en octavos.
Suiza: Clasificada invicta
para Brasil aunque fuera, es cierto, en el grupo de menos nivel de toda la zona
Europea. Forma un bloque sólido mezcla de jugadores veteranos y jóvenes con el
mediapunta del Bayern Munich Saqiri como principal estrella. En Sudáfrica empezó ganando a España y no
pasó a octavos, si en Brasil empieza igual estará seguro entre los 16 mejores.
Uruguay:
Tiene lo peor en la primera fase. Si accede a octavos es una selección que se
crece en las disputas cuerpo a cuerpo y podría llegar muy lejos. Los amigos de
las apuestas ya apuntan para semifinales la batalla del Río de la Plata. La
albiceleste, sin el factor Messi, es sensiblemente inferior a la selección
charrúa. ¿Habrá revancha en Maracaná 64 años después?
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