Si
algo ha mantenido ocupado al ser humano desde el amanecer de los tiempos es la
búsqueda de respuestas a la incesante cantidad de interrogantes a la que este
paso fugaz sobre la tierra nos somete día tras día. Todas, en el fondo, con el
objetivo final de aplacar nuestra inquietud por conseguir entender aquello que
permanentemente nos atormenta. Por desgracia- o por suerte- hay cosas que, por
mucho que inundemos nuestros cerebros de información, jamás conseguiremos
entender. Aquel que piensa que lo sabe todo sobre algo y, como dijo Sócrates,
descubre que en realidad no sabe nada.
Vayamos al fútbol. Nueva temporada, idénticos favoritos al
título en las grandes ligas del viejo continente: Juventus, con nuevo inquilino
en el banquillo para sustituir al admirado Antonio Conte, con Roma e Inter como previsibles adversarios
en el calcio; Bayern de Munich y
Borussia Dortmund en Alemania. Lo del Borussia es de nota, año tras año le
quitan- principalmente el gran rival de Munich-a sus grandes estrellas y ellos
siguen en sus trece de intentar arrebatar al gran señor su cetro dorado; Real
Madrid y Barcelona en España. Si el mismo Cholo Simeone se descarta como
favorito al título una y otra vez, no será un servidor quien le quite la razón;
Paris Saint Germain en Francia como único candidato. La descarga del equipaje
de gala de su rival más destacado el curso pasado, los del Principado de
Mónaco, hacen pensar en una plácida travesía para los parisinos sólo sumergible
iceberg mediante en forma de Champions League. Si además cuentan con un Zlatan
Ibrahimovic que ha empezado la liga aniquilando huestes enemigas será difícil
que no obtengan su tercera liga consecutiva-quinta en la historia del club-; sólo
en Inglaterra parece que puede haber, en esta nueva temporada, algo más de
agitación en la pelea por el campeonato. Chelsea y Manchester City como máximos
candidatos acompañados del ganador moral del curso pasado- el Liverpool- y del
Manchester United que, para remediar un inicio liguero ridículo, con dos
empates en tres encuentros, acaba de encomendarse ciegamente a las fintas de Di
María y a los goles de Radamel Falcao.
En resumen, no entiendo nada. Como dijo alguien una vez-Benedetti creo- ahora que creía que tenía todas las respuestas me cambian las preguntas. Si hay alguien que camina por la vida creyendo que tiene o que puede tener todas las respuestas a ver si es capaz de responderme a esto, ¿Si es diciembre del 41 en Casablanca qué hora es ahora en Nueva York? Bogart en Casablanca. Genial.
Para comentar esta nueva temporada, en
esta ocasión, en lugar de hablar de los equipos me gustaría hablar de los futbolistas.
En concreto, de los cambios de cromos más destacados que el verano- que ya se
encamina a su final- nos ha traído. En primer lugar, inevitablemente, me quiero
referir a los tres fichajes más caros
para la temporada 2014-15. Ya saben, Luis Suárez por el Barcelona, James
Rodríguez por el Madrid y Ángel Di María por el Manchester United. 80 millones
de euros montante del traspaso de los dos primeros y 75 el del tercero (más 15
por objetivos-que está por ver cumplan los nuevo pupilos de Van Gaal-). Opino,
y esto es algo manifiestamente subjetivo, que ninguno de ellos se acercaba ni
de lejos a semejante tasación final. Son grandes jugadores, eso no hay nadie en
su sano juicio que lo ponga en duda, pero si tenemos en cuenta que hace muy
poco el Real Madrid abonó por Cristiano Ronaldo 90 millones, es poco probable
que los tres mencionados puedan costar, atendiendo sólo a valores meramente
deportivos, semejantes cantidades. Con Luis Suárez, uno de los mejores goleadores
del planeta fútbol, codiciado por los del Campo Nou hace ya tiempo, pero en un equipo cuyas carencias defensivas
cada año son más alarmantes, y que cuenta con Messi y Neymar entre sus actores
principales en el ataque, cuesta creer que no estemos detrás de un fichaje más
próximo al lavado de cara que a la pura necesidad balompédica. El caso de James
es todavía menos entendible. En una plantilla repleta de efectivos con instinto
atacante-verbigracia Bale, Cristiano, Isco, Di María, Jesé e incluso Kroos o
Modric…-los de Chamartín desembolsan 80 millones por un jugador al que algunos
de los que ahora lo alaban no le habían
visto en su vida jamás dar un solo pase antes de su rutilante paso por el
mundial de Brasil. Sí, es un excepcional jugador del que ya vimos maravillas en
su etapa en el Oporto y cuya edad le augura un futuro enorme por delante pero,
¿quién hubiera pagado por él 80 millones antes del mundial? Como daño colateral
por el fichaje de James el Real Madrid se ha visto obligado a dejar salir a Di
María. Los blancos con lo comido por lo servido, pagan 80 y cobran 75. Primero
el Mónaco se frota las manos y luego se las frota el Madrid. Nadie discute el
talento inabarcable del fideo pero no es lo mismo compartir césped junto a la
plantilla del Madrid que junto a la del Manchester United actual. Para que se
entienda, ¿era Di María quién hacía mejor al Madrid o el Madrid quién hacía
mejor a Di María? Vayan a Londres y pregunten por Ozil.
Pero todavía hay más desembolsos
incomprensibles. Diría que incluso mucho más que los tres anteriores. Por
ejemplo, el Manchester City saca de su caja de caudales más de 40 millones de
euros para firmar al francés-ex de Standard de Lieja y Oporto- Eliaquim
Mangala. Central de 23 años de origen congoleño, 3 veces internacional con
Francia. Poco conocido para la mayoría de aficionados al fútbol, ha completado
3 temporadas más que aceptables en el club portugués que no justifican el valor
de mercado alcanzado ni de lejos; luego está el caso de David Luiz, mucho más
conocido que el anterior, con una trayectoria más dilatada, estamos ante un
central, que puede actuar como medio centro, al que le gusta con demasiada
facilidad abandonar la cueva en busca de nuevas experiencias dejando de esta
forma a los pies de los caballos a su compañero de zaga. El PSG lo firmó antes
del mundial por 50 millones y eso teniendo en cuenta que los parisinos ya
tienen en su plantilla al mejor central del mundo Thiago Silva y a la perla
Marquinhos; otra de centrales, el Barcelona, que necesita mínimo dos jugadores
en esa posición como sustento vital para el futuro, firma procedente del
Valencia a un lateral izquierdo, reconvertido recientemente a central, por 20
millones de euros, estamos hablando de Jerémy Mathieu. Dicen que lo pidió Luis
Enrique expresamente así que no hay más que hablar. Conviene recordar que
acababan de pagar 18 por Rakitic.
Teniendo en cuenta, por tanto, todo lo
apuntado anteriormente resulta que, por ejemplo, esos 18 que ha pagado el
Barcelona por Rakitic, los 33 que el Chelsea giró al Campo Nou por Fábregas,
los 40 que también los de Mourinho abonaron al Atlético de Madrid por Diego
Costa o los 25 que ha pagado el Real Madrid por Toni Kroos son auténticas
gangas. El caso del alemán, patriarca máximo de la última campeona del mundo,
ha llegado a convertirse más que en una ganga en casi un regalo dado que
finalmente los blancos han vendido, en el último suspiro del mercado veraniego,
a Xabi Alonso- que da la sensación hacía ya algún tiempo deseaba salir del Bernabéu-
por 10 millones a los muniqueses, por lo que resulta que, si restamos lo que me
das por lo que te doy, el Madrid ha cambiado un centrocampista superlativo de
24 años, en el cenit de su carrera, por otro de casi 33, al final de la suya,
más 15 millones de euros. Como negocio económico no tiene discusión, como
negocio deportivo creer que el de Greifswald puede hacer las mismas funciones
de medio centro defensivo que hacía el tolosarra es un error de concepto
táctico brutal que, en función del empecinamiento en que sobre esa idea insista
el cuadro técnico de los blancos, puede llegar a tener consecuencias muy
graves. En el primer partido de liga la Real Sociedad acabe de darle un aviso
importante. Es cierto que Alonso no está -ni estará ya- al nivel que le llevó
otrora a ser considerado como uno de los mejores mediocentros defensivos del
mundo, pero es más cierto aún que Kroos no es el sustituto adecuado para hacer
olvidar todo lo positivo que hacía Xabi.
En resumen, no entiendo nada. Como dijo alguien una vez-Benedetti creo- ahora que creía que tenía todas las respuestas me cambian las preguntas. Si hay alguien que camina por la vida creyendo que tiene o que puede tener todas las respuestas a ver si es capaz de responderme a esto, ¿Si es diciembre del 41 en Casablanca qué hora es ahora en Nueva York? Bogart en Casablanca. Genial.
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